En resumen:
- La franquicia es la parte de cada reparación de tu propio coche que pagas tú; la aseguradora paga el resto.
- Si el daño cuesta menos que la franquicia, lo pagas todo tú (y muchas veces no compensa dar parte).
- Solo afecta a las coberturas de daños propios: los daños que causas a otros se pagan siempre enteros.
- Se aplica en cada siniestro. A cambio, el seguro suele ser más barato que un todo riesgo sin franquicia.
La franquicia del seguro de coche es una de esas palabras que aparecen en la póliza y que mucha gente no entiende hasta el día del golpe. Saber cómo funciona te ayuda a elegir bien tu seguro, a no llevarte sorpresas en el taller y a decidir cuándo te conviene dar parte y cuándo no. Te lo explicamos con ejemplos sencillos.
Qué es la franquicia en el seguro de coche
La franquicia es una cantidad que asumes tú cada vez que la aseguradora tiene que pagar una reparación de tu coche. Funciona como un "primer tramo" del coste: hasta esa cantidad pagas tú, y lo que pase de ahí lo paga el seguro.
Se usa sobre todo en los seguros a todo riesgo (por eso se habla de "todo riesgo con franquicia") y en algunas coberturas de daños propios. La idea es sencilla: como tú te haces cargo de los arreglos pequeños, la aseguradora asume menos riesgo y el precio del seguro suele bajar.
La cantidad se pacta al contratar y aparece en las condiciones particulares de tu póliza. Puede ser un importe fijo en euros o un porcentaje del daño, según lo que ofrezca cada aseguradora.
Cómo funciona: ejemplos con números
Imagina que tienes un todo riesgo con una franquicia de 300 €. Las cifras de la tabla son solo un ejemplo ilustrativo para entender el cálculo; no son precios de ningún seguro ni de ningún taller.
| Coste de la reparación | Pagas tú | Paga la aseguradora |
|---|---|---|
| 150 € | 150 € (todo) | 0 € |
| 300 € | 300 € | 0 € |
| 900 € | 300 € | 600 € |
| 3.000 € | 300 € | 2.700 € |
Fíjate en dos cosas:
- Por debajo de la franquicia, el seguro no paga nada. Un retrovisor o un arañazo pequeño suelen quedarse dentro de ese tramo, así que lo normal es pagarlo directamente.
- En los golpes grandes es donde el seguro marca la diferencia: tú pagas siempre lo mismo y la aseguradora se hace cargo del resto.
Si la franquicia es un porcentaje (por ejemplo, un 10 %), el cálculo cambia: en una reparación de 1.000 € pagarías 100 €, y en una de 3.000 €, 300 €. Algunas pólizas combinan las dos cosas: un porcentaje con un mínimo en euros.
Cuándo pagas la franquicia y cuándo no
Esta es la duda más habitual. La franquicia solo entra en juego cuando tu aseguradora paga la reparación de tu propio coche. Por eso depende mucho de quién tenga la culpa.
Si el accidente es culpa tuya
Los daños que causas a otros (el coche contrario, sus ocupantes, una farola…) los paga tu seguro a través de la responsabilidad civil, sin descontar ninguna franquicia: la ley establece que la aseguradora no puede oponer la existencia de franquicias frente al perjudicado. Los daños de tu coche, en cambio, los cubre tu todo riesgo, y ahí sí pagas tu franquicia.
Si el culpable es otro conductor
Lo normal es que tu coche lo pague el seguro del culpable, así que tu franquicia no se aplica. Si tu aseguradora adelanta la reparación mientras se aclara la culpa, cada póliza regula cómo se gestiona después, así que conviene revisarlo.
Si no hay culpable o el daño es tuyo solo
Un golpe contra una columna del garaje, un roce al aparcar sin nadie más implicado o un daño por vandalismo cubierto por tu póliza: aquí paga tu todo riesgo y descuenta la franquicia.
Coberturas que suelen ir aparte
Muchas pólizas aplican la franquicia solo a los daños propios y no a otras coberturas como la asistencia en carretera o la rotura de lunas. Pero no hay una regla fija: las coberturas exactas dependen de cada póliza, así que míralo en la tuya.
Tipos de franquicia que te puedes encontrar
- Fija: una cantidad en euros por cada siniestro. Es la más fácil de entender.
- Porcentual: un porcentaje del coste de la reparación, a veces con un mínimo.
- Por cobertura: la franquicia solo se aplica a algunas garantías (por ejemplo, daños propios) y no a otras.
- Por siniestro (o "por parte"): es la forma habitual. La franquicia se aplica cada vez que das un parte, no una sola vez al año. Dos golpes declarados por separado son dos franquicias.
Ojo: la franquicia de los coches de alquiler es otra cosa. Es la cantidad que la empresa de alquiler te puede cobrar si el coche sufre daños, y los "seguros de franquicia" que se venden para viajes cubren justo ese importe. No tiene que ver con la franquicia de tu seguro de coche habitual.
¿Te conviene un todo riesgo con franquicia?
Un todo riesgo con franquicia suele ser un punto intermedio entre el seguro a terceros y el todo riesgo completo. No hay una respuesta única, pero estas preguntas te ayudan a decidir:
- ¿Podrías pagar la franquicia mañana sin problema? Si un gasto de esa cantidad te descuadra el mes, elige una franquicia más baja.
- ¿Cuántos golpes pequeños tienes? Si sueles tener roces, pagarás la franquicia a menudo; si casi nunca das partes, una franquicia más alta te ahorra dinero en el precio del seguro.
- ¿Cuánto vale tu coche? En un coche nuevo o financiado, proteger bien los daños propios tiene más sentido. En un coche con muchos años, quizá baste un seguro a terceros o un terceros ampliado.
- ¿Dónde duerme el coche y cuánto lo usas? Un coche en garaje y con pocos kilómetros tiene menos riesgo de daños que uno que duerme en la calle y se usa a diario.
Un truco útil: cuando compares, pide el mismo seguro con y sin franquicia (o con varias cantidades). La diferencia de precio al año, comparada con la franquicia, te dice cuántos golpes tendrías que tener para que compense no tenerla.
Dónde mirar la franquicia en tu póliza
La ley exige que las condiciones del seguro se redacten de forma clara y que las cláusulas que limitan los derechos del asegurado se destaquen de modo especial y se acepten por escrito. En la práctica, la franquicia aparece en las condiciones particulares, junto a cada cobertura. Antes de contratar o renovar, comprueba:
- La cantidad: si es fija o un porcentaje, y si tiene mínimo.
- A qué coberturas se aplica: solo daños propios o también otras.
- Si se aplica en cada siniestro y cómo se gestiona cuando el culpable es otro.
- Si hay talleres concertados o condiciones distintas según dónde repares.
- Si cambia al renovar: revisa siempre el recibo de renovación, porque las condiciones pueden variar de un año a otro.
Si al revisar ves que la franquicia o el precio ya no te encajan, recuerda que puedes cambiar de seguro de coche al vencimiento avisando con tiempo.
Cómo te ayudamos en SeguroPrime
Elegir la franquicia correcta es más fácil con los números delante. Si nos envías el recibo de tu seguro actual, vemos qué pagas, qué coberturas tienes y qué franquicia llevas, y buscamos una oferta igual o mejor, con o sin franquicia, según lo que te encaje. Todo es online y te atienden personas por WhatsApp o por teléfono. Puedes ver las opciones en seguro de coche o pedir tu presupuesto directamente.
Fuentes: Real Decreto Legislativo 8/2004, Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor (art. 6); Ley 50/1980 de Contrato de Seguro (art. 3). Consultadas el 10 de octubre de 2026.